Limpieza de final de obra

Limpiar un espacio después de una obra, ya sea por obra nueva o tras una reforma, rehabilitación de edificios, o por una obra menor en nuestro hogar u oficina, es un trabajo exhaustivo y duro.

Realizar una obra ya supone estrés por la duración de la misma, la incertidumbre por el resultado, y sobre todo por lo que supondrá para el resto del lugar. Normalmente, las empresas especializadas en obras y reformas no realizan limpiezas demasiado exhaustivas o completas, sino que limpian la suciedad superficial para no alterar la impresión del resultado que verán los clientes una vez finalizado todo el proceso de obra.

Por eso, contar con una empresa de limpieza profesional para limpiar y adecuar el espacio que ha sido reformado o rehabilitado es una decisión importante. Por salud de las personas que convivan en nuestro hogar u oficina, debemos limpiar bien el lugar, pero también para conseguir aumentar la durabilidad de la mejora.

Una empresa de limpieza realizará esta tarea de manera eficaz, pero también rápida, lo que nos interesa obtener para poder disfrutar del resultado de la reforma cuando antes. Tanto si es para beneficio de nuestro propio uso, como en una oficina, o una mejora para nuestros hogares, tanto para disfrutarla o para alquilar, querremos poder tenerlo todo listo cuanto antes.

Cómo limpiar una oficina tras una obra

El tema que nos ocupa como expertos en limpieza de empresas y oficinas es realmente cómo limpiar una oficina tras haber tenido una obra.

Es importante tener claro que debemos tomar pasos previos a la obra para mantener el espacio lo más limpio posible durante la misma, pero sobre todo después de ella. Por ejemplo, encintar las puertas y los rodapiés, proteger el suelo de la oficina con papel especial para suelos de obra, quitar las llaves de la luz y pomos de las puertas, y proteger también los cristales de las ventanas nos quitará bastante trabajo a la hora de limpiar tras la finalización de la reforma.

Dependiendo de las necesidades de la empresa, del tipo de obra que se ha llevado a cabo, y de si los empleados que trabajan en la oficina tienen alergias o no, podremos elegir tipo de limpieza. Podemos querer una limpieza húmeda habitual, una limpieza en seco, limpieza mediante un proceso de higienización con ozono… Eso también depende de la prisa que tengamos, por lo que la necesidad de rapidez también variará a la hora de elegir tipo o proceso de limpieza. Incluso si necesitamos un tipo de higienización más profundo, incluyendo una desinfección del local, también será un factor a tener en cuenta a la hora de escoger.

La evacuación de todo el mobiliario será clave para facilitar el proceso de limpieza. En esto incluimos el material de oficina y los aparatos electrónicos. En caso de no poder llevarla a cabo, se deberán tapar bien todos los elementos que formen la oficina para así no estropear nada. De todas formas, no hacer una limpieza de un espacio diáfano y vacío tras una reforma ralentizará el propio proceso de higienización.

El primer paso será una limpieza del polvo residual para eliminar el ambiente polvoriento que se provocará cada vez que haya movimiento en la oficina. Para esto, se utilizarán escobas automáticas o aspiradores industriales con filtros de alta eficacia, manteniendo todas las ventanas de la oficina abiertas. Si el suelo presentase restos voluminosos aunque sean de pequeño tamaño, se podría utilizar una hidrolimpiadora.

La instrucción principal a seguir en una obra será limpiar de arriba abajo, es decir, comenzar a limpiar el techo, bajando por las paredes y todo lo que nos encontremos de camino al suelo. Aspiradores y mangos telescópicos serán necesarios para llevar a cabo este proceso.

Tras esto se podrá comenzar con la limpieza superficial de manchas, restos de cemento, silicona, pintura, cemento… Cada mancha será tratada con el producto y la maquinaria necesaria. Generalmente, se utilizarán estropajos, espátulas o rasquetas para la eliminación de este tipo de manchas.

Una vez quitada toda la limpieza superficial, sobre todo y más importante, el polvo, se deberá realizar una limpieza más personalizada en cada aspecto de la oficina. Si algunos materiales necesitan ceras o productos especiales, así como el tipo de suelo que tenga la oficina, variará los materiales y productos también para limpiarlos.

 

Si buscas una empresa de limpieza de oficinas en Madrid, es importante que tengas en cuenta su profesionalidad, eficacia y rapidez, sobre todo si nos referimos a limpiezas de final de obra.

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